Cuba detiene e interroga a decenas de periodistas por las cobertura de las protestas

People wave Cuban flags as they march during a protest showing support for Cubans demonstrating against their government, in…

MADRID – Periodistas cubanos que dieron cobertura a las protestas más graves contra el gobierno de La Habana en décadas han sido arrestados, sometidos a vigilancia policial e intimidados por las autoridades, denuncia el Instituto Cubano para la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP),

Normando Hernández González, director de la ICLEP, dijo en entrevista que al menos 47 periodistas han sido detenidos, y catalogó a los arrestos como síntoma de cómo el gobierno cubano está tratando de “criminalizar” a la profesión periodística.

Las protestas resultaron en decenas de arrestos, una muerte confirmada y tres días de interrupción del inestable servicio de internet de Cuba, en un intento desesperado del Gobierno de Miguel Díaz-Canel por evitar nuevas manifestaciones y evitar la difusión de imágenes de lo que pasa dentro de la isla.

Las autoridades dijeron que las protestas fueron el resultado de “contrarrevolucionarios” financiados por Estados Unidos que explotaron las dificultades económicas causadas por las sanciones.

Periodistas entrevistados afirman que la policía confiscó computadoras y teléfonos, cortó el acceso a Internet o los puso bajo arresto domiciliar.

Una de esas periodistas es Camila Acosta, que pasó cinco días bajo custodia policial tras ser detenida en La Habana, el 12 de julio, por haber dado cobertura a las manifestaciones en la capital cubana. La periodista fue liberada el viernes y puesta bajo arresto domiciliario.

La policía le dijo a la joven de 28 años que durante los próximos seis meses, mientras investigan su caso, solo podrá salir de su casa para desplazamientos esenciales, como compras o razones de salud.

“Intentaron que firmara un documento diciendo que era culpable de desorden público, pero me negué. No soy culpable de nada. Solo estaba haciendo mi trabajo como periodista, informando sobre manifestaciones”, explicó Acosta.

“Aproveché mi tiempo dentro de las celdas de la policía para entrevistar a la gente, alrededor de una hora al día. Supongo que estaba destinada a hacer este trabajo. Vi a muchas personas dentro que fueron detenidas por las protestas, algunas habían sido golpeadas, incluso niños”.

Acosta, que trabaja para el diario español ABC y CubaNet, un boletín pro-oposición, afirmó que la policía empleó tácticas psicológicas contra ella. “Intentaron intimidarme y presionarme psicológicamente. Intentaron decirme que no soy una periodista de verdad. Dije que estudié periodismo en la Universidad de La Habana”, afirmó.

“Intentaron decirme que yo no era una persona importante y que mi familia no se preocupaba por mí”. Acosta dijo que la policía incluso intentó persuadirla de que dejara el periodismo. “Cuando dijeron que debería dejar el periodismo, simplemente me reí de ellos; esto es lo que hago, no voy a dejar de informar”, apuntó.

“No tenía miedo, pero estaba preocupada por mi familia. También estaba preocupada por muchas personas que han sido arrestadas y simplemente desaparecidas. Es una situación preocupante”.

La periodista narró que la policía se llevó su computadora portátil, teléfono móvil, tableta y disco duro, pero las autoridades no cortaron el acceso a internet en su casa.

Arresto domiciliar

También se encuentra bajo arresto domiciliar Alberto Corzo, director de la ICLEP, de 51 años. La policía allanó su casa el 15 de julio y detuvo a Corzo durante 24 horas.

“Mi arresto fue bastante traumático. Mi hijo César, de 10 años, ha estado sufriendo acoso por parte de personas cercanas al régimen en mi pueblo. Entonces, cuando llegó la policía, tuvo un ataque de nervios”, explicó Corzo a la VOA desde su casa en Matanzas.

Cuando comenzaron las protestas, relató Corzo, telefoneó a sus contactos para saber qué estaba pasando en La Habana y otras ciudades.

 Solo estaba haciendo mi trabajo como periodista, pero me acusaron de incitar las protestas”

Alberto Corzo, director de la ICLEP

“Solo estaba haciendo mi trabajo como periodista, pero me acusaron de incitar las protestas. Mi teléfono está intervenido para que sepan con quién estaba hablando”, dijo.

Corzo aseguró que fue interrogado dos veces durante las 24 horas que estuvo bajo custodia policial.

“Intentan intimidar a cualquiera que esté involucrado en el periodismo independiente. Algunas personas no escriben solo sobre política sino sobre temas sociales, pero también son blanco de ataques”, explica Corzo. “A pesar de lo que ha sucedido -y estoy bastante molesto por ello- nunca abandonaré la profesión de periodista”.

Observación policial

Otros periodistas independientes, como Juan Manuel Moreno Borrego del sitio web de noticias local Amanecer Habanero, han estado bajo observación policial desde que comenzaron las protestas.

“Esta última semana ha sido muy intensa. Estamos observando mucha tensión política y social en la capital. Conozco a muchos periodistas que están bajo vigilancia policial”, afirmó a la VOA a través de las redes sociales luego de que fracasaran repetidos intentos de contactarlo por teléfono. 

El periodista envió fotos que mostraban a un guardia policial apostado afuera de su casa.

Moreno dijo que a pesar de la presión del gobierno cubano, la mayoría de los reporteros estaban decididos a preservar las “herramientas de su oficio” como computadoras y teléfonos.

“Hasta ahora no nos han podido quitar estos porque tenemos una política para preservarlos, utilizando estrategias para evitar que esto suceda”, narró. “Pero internet ha sido nuestro punto débil y la comunicación es muy difícil. Navegar por las redes sociales es prácticamente imposible”.

Orientado a las redes sociales

Aquellos que usan las redes sociales para compartir noticias y comentarios se encuentran entre los objetivos.

Dina Stars, una joven de 25 años cuya página de YouTube incluye canciones sobre la libertad de lo que ella llama opresión estatal y comentarios sobre las protestas, fue arrestada en vivo por televisión el 13 de julio mientras era entrevistada por el canal de televisión español Cuatro.

“No me torturaron. Estoy del lado de la verdad”, dijo a sus 40.000 suscriptores después de su liberación al día siguiente. “Me arrestaron por promover las protestas”.

Financiación de EE. UU.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, apuntó en una conferencia de prensa que los medios que trabajan para el gobierno de Estados Unidos, que financia varios sitios web de medios de la oposición, estaban impulsando las protestas, informó Reuters.

El sitio web CubaNet no oculta la financiación del gobierno de Estados Unidos. Recibió 300.000 dólares del USAID en 2020 y tiene 30 corresponsales en Cuba que, según el sitio web, ofrecen informes independientes.

El director del sitio, Hugo Landa, afirma que desde las protestas, al menos cuatro de ellos han sido detenidos, incluido Acosta. “Muchos de nuestros periodistas no pudieron salir de sus casas porque la Policía de Seguridad del Estado puso agentes en sus puertas y les prohibió salir”, contó.

Moreno, de Amanecer Habanero, dice que la situación sigue siendo tensa y agrega: “Estamos esperando otro levantamiento”.

De Graham Keeley