El sur de EE.UU. se recupera tras paso del huracán Zeta

Hurricane Zeta aftermath in New Orleans

Lo que quedó del huracán Zeta regresó al Océano Atlántico el viernes, tras su paso por Estados Unidos, donde dejó viviendas sin tejados, barcos arrastrados y árboles derribados, así como millones de personas sin el servicio de electricidad y seis víctimas mortales.

Los efectos de Zeta se sintieron desde la costa del Golfo de México hasta el sur de Nueva Jersey. En su camino, tocó tierra en Cocodrie, Louisiana, y avanzó hacia el noreste.

Al menos seis personas murieron, en el sureste de Estados Unidos. El primer fallecimiento confirmado fue el de un hombre de 55 años, en Nueva Orleans, que fue electrocutado por una línea eléctrica caída, según el Departamento de Salud de Louisiana. A este deceso, se le sumaron cuatro más en Alabama y Georgia por árboles que se estrellaron contra viviendas, según los bomberos del Condado de Gwinnett. Y un hombre de 58 años, en Mississippi, que se ahogó al quedar atrapado en el agua del mar, tras grabar la tormenta en video.

Desde Louisiana a Virginia, en siete estados de EE.UU.,  hasta 2,6 millones de personas se quedaron sin suministro eléctrico.

Las autoridades advirtieron que el riesgo continuaba, tras el paso de la tormenta, por el riesgo que existe en el ambiente de respirar los gases tóxicos de los generadores o electrocutamientos por las líneas eléctricas caídas.

En Louisiana, el gobernador, John Bel Edwards, calificó los daños allí de “catastróficos” y ordenó que la Guardia Nacional enviara soldados por vía aérea para ayudar en las labores de búsqueda y rescate.

“Se nos rompe el corazón porque este ha sido un año muy, muy duro”, señaló Edwards, cuyo estado ha sufrido la peor parte de los huracanes, en medio de la pandemia del coronavirus.

En menos de cuatro días., Zeta pasó de ser una tormenta tropical a un huracán de categoría 2. Golpeó la península de Yucatán y atravesó el golfo de México para llegar a la costa estadounidense a última hora del miércoles.

Zeta fue la vigésima séptima tormenta con nombre de una temporada histórica en el Atlántico y estableció un nuevo récord al ser la onceava que toca tierra en territorio continental estadounidense, en un mismo año, por encima de los nueve registrados en 1916.

Aún queda un mes más para que termine la temporada de huracanes de este año.