FBI: No hubo “crimen de odio” contra piloto de NASCAR

MIAMI, EE.UU. – La soga encontrada en el garaje del piloto afroestadounidense de NASCAR, Bubba Wallace, estaba ahí desde octubre del 2019 y por lo tanto no se considera evidencia de un crimen de odio, concluyó una investigación del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Wallace, quien reside en Talladega, Alabama, es el único piloto afrodescendiente de la competición y fue clave en el veto por parte de NASCAR de la bandera de los confederados, que durante la Guerra Civil estadounidense se enfrentaron a los estados del norte por no estar de acuerdo con la abolición de la esclavitud. 

“Tras una minuciosa revisión de los hechos relacionados a este caso, hemos concluido que no se cometió ningún crimen federal”, dijo el FBI en un comunicado. “El FBI determinó que el garaje número 4, donde se encontró la cuerda con un nudo de horca, le fue asignado a Wallace la semana pasada. La investigación también reveló pruebas, incluyendo un vídeo auténtico confirmado por NASCAR, que demuestra que el nudo de horca encontrado en el garaje número 4 estaba en ese garaje desde octubre del 2019”.

La legislación estadounidense considera crimen de odio cuando un individuo comete un delito animado por una animadversión hacia personas de otra etnia o creencias religiosas. 

El FBI determinó, además, que no se trató de una amenaza contra Wallace, luego que unos 15 agentes especiales interrogaron a personas con acceso a dicho garaje.

“Aunque la cuerda se sabe ahora estuvo en el garaje 4 en el 2019, nadie pudo haber sabido que dicho garaje le sería asignado a Wallace la semana pasada”, concluyó el FBI.

“Apreciamos la rápida y rigurosa investigación del FBI y estamos agradecidos de conocer que esto no fue algo intencional, un acto racista contra Bubba”, dijo por su parte la organización NASCAR, en un comunicado. “Nos mantenemos alerta en nuestro compromiso de proveer un ambiente acogedor e inclusive para todos los que aman las carreras de autos”.

El lunes, todos los demás pilotos de NASCAR empujaron el auto de Wallace hasta colocarlo al frente a la alineación de arranque. Wallace salió entonces de su auto, conmovido hasta las lágrimas por el gesto de sus compañeros pilotos.