Aerolíneas latinoamericanas afectadas por la “crisis más profunda” del sector

Aeropuerto John F. Kennedy, New York, Martes 17 de Marzo, 2020. Foto: PFCC

WASHINGTON D.C. — De un día para otro, el 70% de los ingresos de la industria aeronáutica desapareció. Debido a la pandemia del coronavirus, el sector está en su “crisis más profunda”, según dijo el director de la Asociación Nacional De Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés).

En Latinoamérica, como en otras partes del mundo, gobiernos como el de Panamá, Colombia o Chile han impuesto, además de cuarentenas, prohibiciones a los viajes por aire y cierre de fronteras.

Como consecuencia, las principales aerolíneas en la región se han visto obligadas a reducir sus vuelos o cancelarlos por completo. La colombiana Avianca cerró temporalmente todas sus operaciones de pasajeros hasta el 12 de abril, al igual que COPA, con sede en Panamá. La chilena LATAM, la más grande la región, redujo su capacidad de vuelos en un 70%.

Según IATA, si las restricciones se extienden por tres meses más, sumada a una posible recuperación lenta de la economía mundial, la demanda de pasajes caerá un 41% anual, lo que llevará a pérdidas de 15 mil millones de dólares en América Latina.

“Las grandes [aerolíneas] que ya tenían problemas financieros son las que más van a sufrir”, dijo Luciana de Araujo, profesora asociada en la Universidad Diego Portales, en Santiago, Chile; este es el caso de LATAM, quien desde el año pasado venía puntuando bajo en la mayoría de indicadores y registró pérdidas por más de 60 millones de dólares.

Las últimas dos caídas que ha visto el sector aéreo a nivel mundial fueron en el 2008, con la crisis financiera y en el 2001, después de los atentados a las Torres Gemelas. Sin embargo, los expertos coinciden, en que la situación actual es mucho más grave y las perspectivas de recuperación se ven más lejanas.

“El problema con el coronavirus es que uno no está viendo aún la luz”, aseguró de Araujo.

A corto plazo, explicó Joseph Schwieterman, experto en transporte y políticas pública de la Universidad DePaul, en Chicago, está la preocupación del riesgo a la salud por el coronavirus. A largo plazo, el problema va a ser encontrar inversores.

“Invertir en aerolíneas va a ser visto como algo más riesgoso que antes y va a hacer más difícil para las aerolíneas pequeñas conseguir capital”, explicó.

“Eso va a retardar el crecimiento del viaje aéreo en partes del mundo donde los gobiernos no pueden rescatar a las compañías en tiempos de crisis”, acotó el académico.

El gobierno de Estados Unidos, como parte de las medidas de emergencia aprobadas por el Congreso, asignó una ayuda de 50 mil millones de dólares para las aerolíneas. Aún con esta inyección, el sector aéreo estadounidense solo puede sobrevivir “semanas”, dijo a la VOA Mike Boyd, consultor de la industria.

En Latinoamérica, el pedido de las aerolíneas por un rescate por parte del gobierno, no es tan factible.

“No descarto la posibilidad de que el gobierno ayude a las compañías aéreas, pero creo que para todos los gobiernos esta lejos de ser una prioridad”, dijo la profesora Araujo.

En Chile, por ejemplo, el ministro de Economía criticó el pedido de LATAM por ayuda estatal, alegando que la prioridad del país es “mantener a las personas vivas”.

Sin dar ayudas directas, gobiernos como Brasil y Colombia han tomado medidas para tender una mano a las aerolíneas, como aplazar el pago de derechos de concesiones aeroportuarias o del pago de impuestos.

Para los consumidores, estas no son buenas noticias.

Aunque a corto plazo, las tarifas bajen, tanto por la caída en los precios del petróleo como porque las aerolíneas buscan incentivar a los viajeros, a largo plazo, el efecto se va a revertir, explicó Schwieterman.

“Puede haber menos aerolíneas de bajo costo en el mercado solo por el riego de bancarrota”, dijo el especialista. Las aerolíneas de bajo costo, que ya trabajan con un presupuesto apretado, tienen menos posibilidades de sobrevivir a la crisis actual.

“Los precios de billetes de avión van a ser más altos porque va a haber un sistema de transporte aéreo más pequeño; habrá menos aviones volando y los costos subirán”, pronosticó Boyd.

“Va a ser una recuperación dolorosa”, aseguró Schwieterman.

De Alejandra Arredondo