SAN SALVADOR, El Salvador.- La Fiscalía General de la República presentó el lunes nuevas acusaciones contra el sacerdote español Antonio Rodríguez López Tercero por estar supuestamente vinculado a una red de pandilleros responsables de extorsionar empresarios y comerciantes.
El fiscal especializado antiextorsiones, Álvaro Rodríguez, afirmó a los periodistas en el Centro Judicial de la capital que el sacerdote español tiene vínculos de colaboración con el cabecilla de la pandilla Barrio 18, Carlos Ernesto Mujica Lechuga, conocido como “El Viejo Lín”.
El pandillero es señalado como responsable de una red de extorsiones que dirige desde el penal de Cojutepeque, al este de la capital, donde cumple prisión por homicidio y otros delitos.
“Dentro de la investigación de Carlos Ernesto Mujica Lechuga se determina también la plena colaboración o nexo que tiene con Antonio Rodríguez López Tercero”, afirmó el fiscal.
El fiscal aseguró tener grabaciones de conversaciones telefónicas del sacerdote y cabecillas de las pandillas que confirman que colaboraba con estas estructuras criminales.
Agregó que “la colaboración deja de ser totalmente inocente, o para programas pastorales” y que era una colaboración con la pandilla “para facilitar su operación y su consolidación dentro de sus operaciones”.
Dijo que las investigaciones señalan que el sacerdote español conocido como el padre Toño, colabora con los pandilleros, pero afirmó que “no está involucrado en extorsión, hay que dejarlo claro”.
Horas antes de conocerse las nuevas acusaciones, un juzgado dejó en libertad condicional al padre Toño, acusado el miércoles pasado de agrupaciones ilícitas, tráfico de influencias e introducción objetos ilícitos a las cárceles para favorecer a pandilleros, mientras sigue el proceso judicial.
El abogado defensor, Antonio Nelson Flores, explicó que el padre Toño “todavía no ha sido absuelto, solo se dictaminaron medidas alternativas a la prisión, la etapa de instrucción continua”.
Detalló que el sacerdote no puede salir del país, ni reunirse con pandilleros y que deberá de presentarse al juzgado una vez al mes.
El sacerdote pasionista es párroco de la Iglesia San Francisco De Asís, de Mejicanos, un populoso municipio ubicado en la periferia norte de la capital, donde desarrolla por más de 15 años ha realizado trabajos de reinserción de pandillas.
Rodríguez Tercero atribuyó las acusaciones a una persecución por sus criticas al trabajo que realizan las autoridades de seguridad pública, que según dijo “han fracasado en el combate a la delincuencia”, y también en reiteradas ocasiones aseguró que en la fuerza armada se había infiltrado el narcotráfico y la corrupción.
Señaló que como parte de su trabajo pastoral con los pandilleros, él ha visitado los 19 centros penales del país y reiteró que siempre se ha sometido a todos los registros de los custodios.
“Ahorita estoy en libertad, vamos a enfrentar el otro caso, que es lo mismo. Lo bueno es que tengo la conciencia libre, que nunca me agrupé ilícitamente, siempre me agrupé y me juntaba para la paz y para construir paz”, dijo el sacerdote en breves declaraciones en los tribunales.
Entretanto el arzobispo capitalino, monseñor José Luis Escobar Alas, dijo que la iglesia es respetuosa de las leyes, por lo que espera que se aclaren las cosas y se actúe conforme a la verdad.
“Pedimos que se aclaren las cosas y se actúe conforme a la verdad”, sostuvo el máximo jerarca de la iglesia católica de El Salvador, al tiempo que informó que tanto los obispos como el nuncio apostólico han estado en comunicación para seguir de cerca el proceso.
De:MARCOS ALEMAN | Associated Press


