En Proverbios 18.21, se lee que “la muerte y la vida están en el poder de la lengua”. Sabemos que además de precisar los sabores a través de sus receptores gustativos, la lengua es el órgano de la boca que nos permite comunicarnos, función esta última por la que ella, como causa de maldiciones y desgracias, es no pocas veces mencionada en la Biblia.
Muchas veces somos victimas de comentarios ofensivos, hirientes, generalmente falsos, emitidos por personas acosadas por el rencor o la envidia, y cuyas lenguas carecen de conexión con el cerebro. Y si tienen algún nexo, entonces les falta mollera para razonar sobre la pertinencia de lo que dicen.
Indudablemente este tipo de gente aplican el antiguo metodo de Socrates de una forma deficiente e inresponsable, y el poder de su Lengua es tan efectivo como el Hemlock.
De: Priamo Compres / Para Laopinionhoy.com


