Rosarios, imanes de heladera, prendedores y hasta máscaras con la imagen del papa Francisco, camisetas y banderas argentinas: los vendedores de Rio de Janeiro despliegan un arsenal variado para satisfacer los instintos consumistas de los fieles que participarán de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
Maria do Carmo Bezerra, una vendedora ambulante de 46 años del centro de Rio, comenzó a acumular stock hace dos meses, con una inversión de casi 500 dólares que espera le rinda más del doble.
“Los peregrinos siempre acaban queriendo un recuerdito del evento, y también los que viven aquí”, dijo a la AFP.
En Rio, el rostro del papa argentino que llegará el lunes a Brasil, el país con más católicos del mundo, en su primer periplo internacional, ya está en todas partes, al igual que los símbolos de la Iglesia.
La máscara realizada con materiales reciclados es vendida a poco menos de tres dólares, explicó la propietaria de la fábrica que la produce, Olga Valles.
“Él es muy simpático, su antecesor no lo era demasiado”, apunta Regiane Batista, una evangélica de 32 años cuya religión no le impide vender kits con un rosario y una oración de san Francisco de Asís, de quien el exarzobispo argentino Jorge María Bergoglio tomó el nombre, por dos dólares. Para refrescar a los fieles más calurosos, un abanico con la foto del Papa es vendido a cuatro dólares.
“Es la Copa del Mundo de la fe”, bromeó Luis Blumberg, dueño de una tienda que confecciona camisetas oficiales de la JMJ.
Para suplir la gran demanda, hace un año organizó un esquema de pedidos vía telefónica. “Atendemos parroquias de todo Brasil, de capitales a ciudades del interior”, afirmó.
El empresario, que tiene tiendas en el centro de Rio, cree que durante el evento, del 23 al 28 de julio y donde se prevé que asistan 1,5 millones de personas, las ventas serán aún mayores. Los funcionarios de su negocio aumentaron en 30%. “Es un ciclo positivo para toda la economía”, afirmó.
– Prosperidad en la fe
Un estudio de la Confederación Nacional de Comercio (CNC) afirma que el evento tendrá un impacto positivo de 123 millones de dólares en el comercio minorista del estado de Rio de Janeiro.
Según la CNC, el ramo supermercados recogerá la mayor parcela de ventas a raíz de la JMJ (40,2%). Le seguirán los segmentos de combustibles y lubricantes (11,4%) y vestuario y calzado (10,5%).
El economista Fábio Bentes explica que el buen desempeño del sector de alimentos se debe al perfil del turista que viene a la JMJ. “Son jóvenes que en su mayoría no quedarán hospedados en hoteles y por eso precisan gastar más con alimentación”.
“Quien es fiel compra oficial” es el lema de la organización del evento para incentivar la compra de productos oficiales de la Jornada. Para mostrar que el evento está de hecho destinado a los jóvenes, la organización de la JMJ invirtió en la venta por internet de productos oficiales.
Entre los artículos oficiales figuran camisetas, bolsos reciclables, mochilas y pulseras con el logo de la JMJ, todo con un estilo jovial y moderno.
Según la asesoría de prensa de la JMJ, habrán 10 puntos de venta en Copacabana y en Guaratiba, en las afueras de Rio, donde ocurrirán la mayoría de las actividades de la JMJ.
Rosarios, imanes de heladera, prendedores y hasta máscaras con la imagen del papa Francisco, camisetas y banderas argentinas: los vendedores de Rio de Janeiro despliegan un arsenal variado para satisfacer los instintos consumistas de los fieles que participarán de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).


