El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, llamó el martes a revisar las leyes que permiten usar la fuerza letal bajo el concepto de auto-defensa mientras la absolución del vigilante vecinal que mató al joven negro desarmado Trayvon Martin parece lejos de apagar la ira social.
Ante los llamados de diversas organizaciones a continuar manifestando pacíficamente por el veredicto a favor del vigilante blanco George Zimmerman, la policía de Los Ángeles prometió que actuará con mano dura en las protestas violentas que han dejado 14 detenidos en la megalópolis californiana.
“Es el momento de cuestionar las leyes que insensatamente amplían el concepto de auto-defensa y aupan un peligroso conflicto en nuestros barrios”, dijo Holder, el primer fiscal general negro en Estados Unidos, al dirigirse a la audiencia de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) en Orlando, centro de Florida (sureste).
Seis mujeres -cinco blancas y una de origen hispano- absolvieron el sábado a Zimmerman en un veredicto que dividió a la nación, entre quienes creen que el exvigilante vecinal actuó en legítima defensa y quienes piensan que lo hizo motivado por prejuicios raciales contra Martin.
Zimmerman fue acusado de perseguir y disparar a Martin, quien iba desarmado, durante un altercado que tuvieron en una urbanización privada una noche lluviosa de febrero del año pasado.
La versión de la ley Defienda su Posición en Florida, aprobaba en 2005, y catalogada por sus detractores como “Dispare primero, pregunte después”, es la más permisiva en la nación.
Según Holder, “al permitir y quizás alentar, situaciones con escalada de violencia pública, leyes como éstas socavan la seguridad pública”, dijo.
Líderes religiosos negros se comprometieron el martes a aprovechar la indignación por el caso Trayvon Martin para intentar revocar estas leyes que a su juicio están violando los derechos civiles.
El reverendo bautista Al Sharpton, político y activista por los derechos civiles, anunció un Día de Justicia Nacional por Trayvon para el sábado, con manifestaciones frente a edificios federales y palacios de justicia en más de 100 ciudades en todo el país.
“Gente de todo el país se reunirá para demostrar que no estamos teniendo un ataque de ira de dos o tres días”, dijo Sharpton, flanqueado por más de una docena de miembros del clero afroestadounidense.
“Este es un movimiento social por la justicia”.
–“LA RAZA NO TUVO QUE VER”–
Una de las seis jurados del juicio a Zimmerman descartó su plan de escribir un libro para explicar el veredicto luego de dar una entrevista donde dijo que “la raza no jugó un papel” en el crimen.
La decisión de no escribir el libro sobre el fallo que hundió al país en un debate racial se produjo después de que la jurado identificada como B-37 ofreciera una entrevista exclusiva a la cadena de televisión CNN, que despertó más pasiones en las redes sociales sobre el sensible tema.
“El potencial libro siempre tuvo la intención de ser una mirada respetuosa del juicio exclusivamente desde mi perspectiva y la de mi esposo”, dijo la jurado B-37 en un comunicado enviado a la AFP por quien iba a ser su editora, Sharlene Martin.
Durante las casi tres semanas que duró el juicio en Sanford, centro de Florida (sureste), la mujer estuvo en un régimen de aislamiento junto a las otras cinco jurados.
“Ahora que he vuelto a mi familia y a la sociedad en general, me he dado cuenta de que la mejor dirección que puedo tomar es alejarme de la idea de escribir un libro”, indicó y “volver al lugar que tenía en mi vida antes que me llamaran para ser parte de este jurado”.
La mujer dijo en la entrevista para ser jurado que tenía una licencia de porte armas expirada, que su esposo la tiene vigente y calificó de “disturbios” las marchas pacíficas que se realizaron el año pasado pidiendo la detención de Zimmerman.
Antes del comienzo de las deliberaciones, la jueza Nelson afirmó ante el jurado que, según la ley de Florida, “el homicidio de un ser humano es justificable y lícito si se hace necesario cuando se resiste a un intento de asesinato o cometer un delito grave hacia George Zimmerman”.
El caso inspiró también una carta firmada por “un hombre negro que pudo haber sido Trayvon Martin”, ampliamente compartida en Internet el martes.
“Querido George Zimmerman. El resto de tu vida sentirás lo que es ser un hombre negro en EEUU”, dice la misiva, que advierte al exvigilante vecinal, de madre peruana y padre estadounidense, que tras disparar al joven acabó “heredando todas las batallas” de discriminación cotidiana contra los afroamericanos.
Mientras la controversia social parece lejos de terminar, el cantante Stevie Wonder se sumó a los llamados en las redes sociales a boicotear Florida como destino de vacaciones y no comprar las naranjas que produce este estado para el resto del país.
Además, Wonder aseguró a Hollywood Reporter que no actuará “en el estado o parte del mundo” donde exista la ley Defienda su posición.
El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, llamó el martes a revisar las leyes que permiten usar la fuerza letal bajo el concepto de auto-defensa mientras la absolución del vigilante vecinal que mató al joven negro desarmado Trayvon Martin parece lejos de apagar la ira social.
Ante los llamados de diversas organizaciones a continuar manifestando pacíficamente por el veredicto a favor del vigilante blanco George Zimmerman, la policía de Los Ángeles prometió que actuará con mano dura en las protestas violentas que han dejado 14 detenidos en la megalópolis californiana.
Líderes religiosos negros se comprometieron el martes a aprovechar la indignación por el caso Trayvon Martin para intentar revocar leyes estadounidenses que permiten usar armas ante una amenaza de muerte y reclamar mayores derechos civiles.


