BASE OPERATIVA AVANZADA RELÁMPAGO, Afganistán. – Los insurgentes han incrementado sus operaciones en las provincias fronterizas de Afganistán cercanas a Pakistán, dijo uno de los principales generales del país, con un mayor número de efectivos frente al verano pasado, mientras las fuerzas gubernamentales tratan de mejorar la seguridad en el volátil este.
El general Mohammad Sharif Yaftali, que dirige las fuerzas afganas en siete cruciales provincias del sudeste, dijo que el número de insurgentes se había incrementado un 15 por ciento frente a los meses de verano pasado, con una cifra estimada de 5.000 insurgentes en esa zona.
Muchos eran paquistaníes y chechenos, dijo Yaftali, reforzando recientes evaluaciones de seguridad por parte del jefe del estado mayor del Ejército afgano, el general Sher Mohammad Karimi, de que quienes apoyan a la insurgencia en Pakistán habían cerrado colegios islámicos y enviado a más combatientes al otro lado de la frontera.
“Los cerraron a propósito, para empujarles a Afganistán para hacer mella en la seguridad”, dijo Yaftali. “Hay 3.500 madrazas en Pakistán y si cada una manda a cinco personas, te puedes imaginar”.
Pakistán, que apoyó el gobierno talibán en Afganistán entre 1996 y 2001, es considerado crucial para los esfuerzos estadounidenses y afganos para promocionar la paz en Afganistán, una labor que está cobrando más urgencia ya que las tropas de combate encabezadas por la OTAN siguen abandonando el país.
Karimi, en unas declaraciones rechazadas por Islamabad, dijo en una entrevista reciente que el influyente Ejército paquistaní podría poner fin a la guerra de 12 años en Afganistán si así lo decidiera “en semanas”, pese a afrontar también la insurgencia talibán.
Afganistán ha realizado una serie de acusaciones contra Pakistán desde que las conversaciones de paz con los talibanes fracasaron el mes pasado, en una disputa que ha frustrado las esperanzas de un reinicio en las relaciones entre los dos vecinos del sur asiático.
Reuters.


