Presión de la comunidad lo salva de ser deportado

El inmigrante salvadoreño Oscar Canales Berrio recibió una nueva oportunidad de estar en Estados Unidos, después de ser arrestado el pasado 18 de abril por una falta menor de tránsito, y de ser enviado a una cárcel de inmigración en Georgia. La presión de la comunidad fue un factor clave para su liberación. La foto registra el momento en que su familia lo recibe en la ciudad de Charlotte.

Eran las 11:40 a.m. del viernes 17 de mayo, cuando Oscar Canales Berrios arribó en un autobús que venía de Atlanta (Georgia) y lo dejó en el centro de Charlotte, donde lo esperaba su familia.

Visiblemente emocionado y con una gran sonrisa, lo primero que hizo al bajar fue abrazar y besar a su esposa Noemi Floriano, a sus hijas y a su hermano Ever, quien manejó desde Greensboro para recogerlo.

“Estoy muy feliz de estar aquí, nunca perdí la fe de que podría salir y volver a estar con mi familia pese a que allá (en la cárcel) me dijeron que sería deportado”, comentó emocionado el inmigrante a La Noticia.

Canales Berrios se encontraba preso desde el pasado 18 de abril en el Centro de Detención Stewart, en Lumpkin (Georgia), en el que esperaba la deportación y aparentemente sin ninguna opción por haber fallado a una corte migratoria en 2006 a la que fue citado luego de ser atrapado al cruzar la frontera ilegalmente el año previo.
“El miércoles 15 de mayo vino el agente de inmigración y me dijo que me podía ir y que me darían un año para estar en el país. Me puse muy contento y le agradecí mucho al oficial”, contó.

Este inmigrante de origen salvadoreño no veía a su familia desde el pasado 5 de abril cuando fue arrestado por un oficial de la policía de Greensboro, luego de sufrir un accidente leve de tránsito y no tener licencia de manejo.

Importante buscar ayuda

 

Para Noemi Floriano, el regreso de su esposo significa el fin de una pesadilla.
“Estoy muy agradecida con Dios y con toda la gente que me apoyó para parar la deportación de Oscar”, dijo la mujer de nacionalidad mexicana.

Desde el arresto de su cónyuge, Floriano comenzó a buscar ayuda, primero la legal y luego la de los “soñadores”.
“Revisaron su caso y decidieron dejarlo ir porque él no es un peligro para el país, porque vieron que tiene esposa e hijas nacidas aquí, que tiene un negocio, su historial está limpio y que contó con apoyo de la comunidad”, comentó Jessica Yánez, la abogada que llevó el caso del salvadoreño.

De acuerdo con la abogada, al ser parada su deportación, Canales Berrios podría obtener un permiso de trabajo, un número de Seguro Social y la licencia de manejar por un año y al término de este lapso puede solicitar una nueva revisión.

 
Presión de la comunidad


La ayuda de la comunidad fue clave para este inmigrante que contó con el apoyo del grupo NC Dream Team, que inició una campaña de llamadas telefónicas y firma de peticiones dirigidas directamente a las autoridades migratorias pidiendo parar la expulsión del salvadoreño.

“Una vez más pudimos ver el poder que hay cuando la comunidad se moviliza, la presión hizo que su caso fuera revisado rápidamente”, señaló a este semanario Viridiana Martínez, líder y fundadora de la agrupación de “soñadores” que se ha convertido en experta en parar deportaciones.

Oscar dijo que por lo pronto planea gozar de su familia y ponerse al día con su recién iniciado negocio de “roofing”, y con los pendientes que le ocasionó estar por más de mes y medio preso.

Fuente de la Informacion: La Noticia Online

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