Al parecer en Republica Dominicana el Partido De la Liberacio Dominicana pone en practica la antigua frace Romana al pueblo Pan y circo.
La gente del antiguo pueblo romano renuncio de sus deberes civicos para responder a cualquier oferta politica por parte de los politicos decadentes. Juvenal poeta romano se refirio a esto como a la práctica romana de dar trigo gratis a algunos pobres romanos, así como costoso juegos y otras formas de entretenimiento como un medio de obtener el poder político a través de popularidad comprada.
A mi entender es exactamente lo mismo que esta haciendo el PLD para desviar la antencion del pueblo de los problemas reales.
La vieja fórmula de los emperadores más corruptos del Imperio Romano sigue teniendo vigor. Basta un poco de pan y mucho circo, mucho espectáculo, cuanto más grande mejor, para contentar al pueblo y que no se revoltee.
Para que un pueblo sea digno y dueño de sus propios destinos, debe ejercitar la virtud en grado sumo. Familia, trabajo, religión, orden y ley, son los factores sustanciales de una sociedad bien constituida. Pero Republica Dominicana lleva mucho tiempo de degradación constante. Uno de los efectos maléficos del sufragio en nuestro pais es que los políticos prometen tentaciones,villas y castillos bajo la capa de la politica. confundiendo asi al pueblo, que bien pronto defraudarán y serán el vagón de cola de un tren que avanza hacia el túnel de la coruccion arrastrado por la locomotora de gobiernos perversos, y Cuantos se suben a ese tren terminan fatalmente pasando por ese túnel.
Esta es una fuerte tentación, sobre todo en esta época de decaimiento moral que vive la Republica Dominicana. A muchos se les hace difícil conjugar su vida personal con un ideal. De hecho, ha habido abundantes casos de abandonos de filas o partidos politicos. Pues muchos politicos pretenden adaptar los ideales a su situación personal.
Otra tentación es la económica. Para situarse bien, alcanzar puestos etc.vemos a personas que eran de un partido y ahora se han “situado” en otro.
En estos casos ha podido más el interés personal que el ideal. La desconfianza del pueblo dominicano en los partidos del sistema, porque no han dado respuesta a las necesidades más perentorias en el orden económico y social; porque utilizan el clientelismo político; apadrinan el fenómeno de la corrupción y la impunidad; porque prostituyen las instituciones haciéndolas infuncionales, en fin, porque los partidos tradicionales por medio de sus cúpulas dirigenciales han estafado la voluntad política del pueblo.
Hay un espacio abierto para que los hombres y mujeres del pueblo puedan crear nuevas instancias que, con su accionar político, impongan las condiciones mediante las cuales se puedan instaurar nuevos mecanismos de poder que hagan posible la eliminación de las infuncionales.
Hay que recordar las viejas verdades, elementales. Que de nada le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma.
Lic. Priamo F Compres C


