BRUSELAS.- Bélgica entronó el domingo a Felipe como su nuevo rey tras la abdicación de su padre Alberto, de 79 años.
Felipe, de 53 años, se ha convertido en el séptimo rey del país de 183 años que está dividido entre el norte de habla holandesa, donde algunos quiere separarse de Bélgica, y una población del sur francófona más pro-monárquica y pro-belga.
Felipe hizo su juramento en las tres lenguas oficiales de Bélgica – holandés, francés y alemán – en el parlamento después de que su padre Alberto firmara el acta de abdicación, convirtiéndose en el segundo rey belga que lo hace.


