WASHINGTON.- Alan Gross, el estadounidense detenido en Cuba, siente que no vale la pena seguir viviendo y se ha despedido de su familia, dijo el lunes su abogado.
Gross fue arrestado en Cuba en el 2009 cuando trabajaba clandestinamente para instalar acceso a internet. Su abogado, Scott Gilbert, dijo en una declaración el lunes que su cliente “se ha retraído” y le ha dicho que “la vida en la prisión no merece vivirse”.
Gross siente que no puede tolerar mucho más la vida en la cárcel y se ha despedido de su esposa y una hija, dijo el abogado.
Gross había dicho anteriormente por medio de su defensor que sus 65 años, que cumplió en mayo, serían los últimos que celebraría en La Habana, “de un modo u otro”.
Gross se despidió de su esposa y su hija menor durante una reciente visita a Cuba. Gross, que vivía en Maryland antes de su arresto, les había dicho a sus dos hijas que no fueran a verlo en la prisión.
El detenido ha dejado de hacer ejercicios y su salud no es buena, dijo Gilbert, que planea visitar a su cliente esta semana. La cadera le está fallando y ha perdido la mayor parte de la visión en el ojo derecho. Su “deterioro emocional ha sido severo”, dijo el abogado, particularmente tras la muerte en junio de la madre del detenido de 92 años.
De: JESSICA GRESKO | Associated Press


