Un juez federal ordenó este jueves restituir a Roger Rogoff como fiscal federal de Estados Unidos para el distrito occidental de Washington, después de determinar que su destitución por parte de la administración de Donald Trump fue ilegal.
Rogoff había sido designado por jueces federales de la región el 15 de julio para ocupar el cargo, luego de que no existiera un candidato confirmado por el Senado. Sin embargo, Trump lo destituyó menos de una hora después de que prestara juramento.
El juez Stanley Bastian determinó que el presidente no puede destituir unilateralmente a un fiscal federal designado por un tribunal. Según la decisión, Rogoff debe permanecer en el cargo hasta que exista un reemplazo nominado por el presidente y confirmado por el Senado.
La ley federal permite que los tribunales de distrito designen a un fiscal federal cuando una vacante permanece abierta y no existe un reemplazo confirmado por el Senado. En el caso de Rogoff, los jueces recurrieron a esta facultad después de que expirara el período de un nombramiento interino.
El caso forma parte de una disputa más amplia sobre el proceso para ocupar puestos de fiscales federales. La administración Trump ha intentado instalar a candidatos de su preferencia en varias jurisdicciones, mientras algunos tribunales han cuestionado determinadas designaciones y procedimientos utilizados para mantener a fiscales no confirmados en sus puestos.
El Departamento de Justicia anunció que apelará la decisión y buscará suspender sus efectos mientras continúa el proceso judicial.
Rogoff, quien presentó la demanda después de ser destituido, argumentó que permitir su remoción habría permitido al Poder Ejecutivo eludir indefinidamente el proceso de asesoramiento y consentimiento del Senado. La decisión del juez representa, por ahora, una nueva resolución judicial sobre los límites de la autoridad presidencial para remover a fiscales federales designados por los tribunales.












