El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quedó en primer lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, superando por un estrecho margen al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Con el 99,99 % de las urnas contabilizadas, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03 % de los votos válidos, frente al 45,16 % de Lula. Ninguno alcanzó la mayoría absoluta, por lo que ambos se enfrentarán nuevamente en una segunda vuelta el próximo 25 de octubre.
A sus 80 años, Lula busca la reelección para un cuarto mandato presidencial. Durante la campaña, el mandatario llamó a defender la democracia y presentó la elección como una disputa entre distintos proyectos para el futuro del país.
Lula también convirtió la soberanía nacional en uno de los ejes de su campaña, en un contexto marcado por la creciente influencia del presidente estadounidense Donald Trump en América Latina.
Flávio promete seguridad y cambios económicos
Flávio Bolsonaro, de 45 años, centró su campaña en la inseguridad, los impuestos y el costo de vida. Al votar en Río de Janeiro, afirmó que Brasil no puede soportar más sufrimiento y cuestionó los elevados impuestos y los niveles de violencia contra las mujeres.
El senador, quien ha buscado proyectarse como una figura más moderada que su padre, prometió una política firme contra la delincuencia y medidas de austeridad fiscal ante el aumento de la deuda pública.
Su avance en pocos meses sorprendió a las encuestas, que habían previsto una ligera ventaja para Lula antes de la primera vuelta.
Un país dividido
Lula mantiene una importante base de apoyo en el noreste de Brasil y entre sectores de menores ingresos, mientras que Bolsonaro tiene mayor respaldo en regiones del sur y entre sectores más acomodados y grupos evangélicos.
El resultado refleja una elección muy ajustada y una fuerte división política en el país.
El astro del fútbol Neymar también participó en la jornada electoral. Después de votar con la camiseta del Santos, publicó en Instagram: “Hice mi parte. ¡Estamos juntos!”. Cuatro años atrás, el futbolista había apoyado a Jair Bolsonaro durante su campaña de reelección contra Lula.
La influencia de Estados Unidos
Trump no ha expresado públicamente su respaldo a Flávio Bolsonaro, aunque ha dicho que sigue de cerca las elecciones brasileñas.
La relación entre Washington y Brasil se ha convertido en otro elemento de la campaña, especialmente después de que la administración Trump utilizara aranceles y sanciones para presionar al gobierno brasileño.
En los actos de campaña de Flávio Bolsonaro, algunos simpatizantes han mostrado banderas estadounidenses e imágenes de Trump, mientras sectores de la izquierda brasileña cuestionan cualquier influencia extranjera en el proceso electoral.
Lula enfrenta el descontento por el costo de vida
Lula regresó al poder en 2023 después de que las condenas por corrupción que habían terminado con su encarcelamiento fueran anuladas por motivos procesales. Durante sus primeros gobiernos, sus programas sociales ayudaron a sacar a millones de brasileños de la pobreza.
Sin embargo, durante su actual mandato, aunque la inflación se ha mantenido relativamente controlada, persiste el descontento por el alto costo de vida y la inseguridad.
Ahora, Lula y Flávio Bolsonaro tendrán tres semanas para buscar el apoyo de los votantes que respaldaron a otros candidatos en la primera vuelta antes de enfrentarse nuevamente en las urnas el 25 de octubre.












