La oposición brasileña se prepara para salir a las calles este lunes, Día de la Independencia, en una jornada que podría convertirse en un importante escenario político de cara a las elecciones del próximo mes.
El senador Flavio Bolsonaro, candidato presidencial de derecha e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, busca aprovechar la crisis que atraviesa el Supremo Tribunal Federal para reforzar su campaña contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La principal manifestación está prevista en la Avenida Paulista de São Paulo, uno de los lugares más habituales para las grandes protestas políticas del país.
Protestas contra Lula y Alexandre de Moraes
Los organizadores han presentado la concentración como una protesta contra el Gobierno de Lula y contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.
Moraes se ha convertido en una de las figuras más polémicas de la política brasileña por su papel en las investigaciones contra Jair Bolsonaro por un supuesto complot golpista, que terminó con la condena del expresidente.
Flavio Bolsonaro ha llamado a sus seguidores a participar en la protesta.
«Tenemos un compromiso con Brasil. ¡Fuera Lula! ¡Fuera Moraes! Hay que defender la independencia y nuestra libertad», escribió el senador en redes sociales.
En otra publicación, afirmó que sus seguidores representan «el último obstáculo que impide que Brasil se convierta en una dictadura».
Flavio Bolsonaro sigue la estrategia de su padre
El senador ha adoptado parte de la estrategia política de Jair Bolsonaro y utiliza con frecuencia el Día de la Independencia y otros símbolos patrióticos para movilizar a sus seguidores.
Sin embargo, hasta ahora le ha resultado difícil reunir las grandes multitudes que su padre acostumbraba a atraer.
La manifestación de este lunes llega en un momento especialmente delicado para el Supremo Tribunal Federal, después de un enfrentamiento entre varios de sus miembros que ha generado nuevas dudas sobre la actuación de Moraes.
Una disputa que sacude al Supremo
La controversia comenzó cuando el ministro André Mendonça, designado por Jair Bolsonaro, hizo público un informe en el que planteaba dudas sobre supuestos contactos entre Moraes y un banquero acusado de estar detrás de una trama de fraude multimillonaria.
El informe provocó llamados para investigar al juez.
Moraes respondió solicitando una investigación contra Mendonça por un presunto abuso de autoridad.
El conflicto interno ha aumentado la presión sobre Moraes y podría dar nuevos argumentos a quienes piden que sea investigado.
Bolsonaro busca aprovechar la polémica
La crisis también puede beneficiar políticamente a Flavio Bolsonaro, quien sostiene que su padre es víctima de una persecución política por parte de Moraes.
Jair Bolsonaro se encuentra actualmente bajo arresto domiciliario y está inhabilitado para presentarse a las elecciones.
Su otro hijo, el exdiputado Eduardo Bolsonaro, también ha pedido medidas contra Moraes.
«Brasil tiene una oportunidad única para destituir a Alexandre de Moraes del Supremo Tribunal Federal», afirmó.
Mientras la oposición se concentra en São Paulo, se espera que Lula participe en el tradicional desfile militar del Día de la Independencia en Brasilia, una ceremonia a la que suelen asistir los presidentes brasileños.












