MAGA y la FIFA: así se forjó la estrecha relación entre Donald Trump y Gianni Infantino

Donald Trump salió en defensa de Gianni Infantino en medio de la creciente presión para que el presidentede la FIFA renuncie a su cargo.

El mandatario estadounidense advirtió que sería un «terrible error» siquiera considerar la destitución de Infantino, quien quedó en el centro de las críticas por su plan para vender participaciones en el Mundial y otras competiciones organizadas por la FIFA.

«Es fantástico. Acaba de presidir el Mundial más exitoso de la historia, cuatro veces más que cualquier otro», escribió Trump en Truth Social. «Si se va, ¡nunca volverá a ser tan exitoso ni rentable!».

Las críticas contra Infantino llegaron desde distintos sectores del fútbol y la política internacional. Entre quienes cuestionaron su gestión figuran la UEFA, organismo rector del fútbol europeo, el primer ministro canadiense Mark Carney y el primer ministro británico Andy Burnham.

El respaldo de Trump se suma a una relación cercana que ambos cultivaron durante años y que los llevó a elogiarse y apoyarse en distintos momentos ante la mirada internacional.

Tarjetas rojas en la Casa Blanca

La relación entre Donald Trump y Gianni Infantino comenzó a tomar forma en 2018, dos años después de que ambos asumieran por primera vez sus respectivos cargos.

Ese año, Trump recibió al presidente de la FIFA en la Casa Blanca después de que Estados Unidos, México y Canadá obtuvieran la sede conjunta del Mundial de 2026. Durante el encuentro, Infantino le entregó tarjetas amarilla y roja y bromeó con que podía utilizarlas contra los periodistas.

La relación continuó en 2020, cuando ambos volvieron a encontrarse en Davos, Suiza, donde compartieron una cena. Meses después, Trump recibió nuevamente a Infantino en la Casa Blanca durante la firma de los Acuerdos de Abraham, que establecieron relaciones diplomáticas entre Israel y varios países árabes.

Trump respaldó a Infantino en medio de la creciente presión para que el presidente de la FIFA renuncie a su cargo (Getty)

Trump respaldó a Infantino en medio de la creciente presión para que el presidente de la FIFA renuncie a su cargo (Getty)

Una relación más cercana y un nuevo premio de la paz

La relación entre Trump e Infantino se estrechó durante el segundo mandato del presidente estadounidense, a medida que se acercaba el Mundial de 2026.

Una de las mayores muestras de esa cercanía llegó en diciembre de 2025, cuando Infantino entregó a Trump el primer Premio de la Paz de la FIFA. El organismo destacó entonces el «papel fundamental» del mandatario estadounidense en los esfuerzos para promover la paz entre Israel y Palestina.

El reconocimiento llegó pocos meses después de que la dirigente opositora venezolana María Corina Machado recibiera el Premio Nobel de la Paz de 2025, un galardón que Trump sostuvo en varias ocasiones que también merecía.

La relación entre ambos volvió a quedar en evidencia este año, cuando Infantino participó en una reunión de la Junta de Paz impulsada por Trump. Durante el encuentro, el presidente de la FIFA anunció planes para construir en Gaza una academia de fútbol y un estadio con capacidad para 20.000 espectadores.

«No solo tenemos que reconstruir casas, escuelas, hospitales o carreteras», afirmó Infantino durante el evento. «También tenemos que reconstruir a las personas, las emociones, la esperanza y la confianza. Y de eso se trata el fútbol, mi deporte».

Trump e Infantino entregaron el trofeo del Mundial a la selección española (Reuters)

Trump e Infantino entregaron el trofeo del Mundial a la selección española (Reuters)

Comienza el Mundial

Con el inicio del Mundial, la cercanía entre Trump e Infantino volvió a quedar bajo la lupa después de una serie de episodios controvertidos.

Uno de ellos ocurrió después de que el estadounidense Folarin Balogun recibiera una tarjeta roja durante el partido contra Bosnia y Herzegovina. Trump confirmó que llamó personalmente a Infantino para hablar sobre la sanción y relató en público parte de la conversación.

«Le dije: ‘Gianni, me gustaría hacer una recomendación: deja que el muchacho juegue'», recordó Trump, antes de corregirse. «No, no dije eso. Le dije que quería presentar una queja. Y, en realidad, no tenía idea de lo que iba a pasar».

Finalmente, Balogun recibió autorización para disputar el siguiente encuentro de Estados Unidos contra Bélgica, que terminó con victoria del conjunto belga.

Ante las dudas sobre una posible intervención externa en el caso, Infantino sostuvo que la decisión correspondió al Comité Disciplinario de la FIFA y subrayó que todos los órganos judiciales del organismo actúan de forma «independiente».

Infantino entregó en tono de broma una tarjeta roja a Trump en el Despacho Oval durante el primer mandato del presidente estadounidense (Getty)

Infantino entregó en tono de broma una tarjeta roja a Trump en el Despacho Oval durante el primer mandato del presidente estadounidense (Getty)

Infantino explicó que también le dejó claro a Trump que el caso de Balogun seguía un proceso legal dentro de la FIFA y que la decisión quedaría en manos de los órganos judiciales correspondientes, que funcionan de manera independiente.

La relación entre ambos volvió a captar la atención al final del torneo. Después de que España derrotara a Argentina en la final, Trump permaneció sobre el escenario durante la ceremonia de premiación hasta que Infantino lo guio hacia un costado para permitir que continuara la celebración de los campeones.

Pese a ese incómodo momento, el respaldo del mandatario al dirigente de la FIFA no disminuyó. En julio, una fuente de la Casa Blanca aseguró a The New York Post que Trump quería impulsar a Infantino como próximo secretario general de las Naciones Unidas.

Según la fuente, Trump considera que Infantino es «respetado por todo el mundo» y posee una «capacidad especial» para unir a las personas.

El polémico plan de Infantino para el Mundial

Tras el final del Mundial de 2026, Infantino quedó en el centro de una nueva controversia por un proyecto que buscaba crear una filial valorada en 20.000 millones de dólares para gestionar la Copa del Mundo y otras competiciones de la FIFA. La propuesta contemplaba ofrecer a inversionistas el 20 % de las acciones de la nueva compañía.

El proyecto provocó una fuerte reacción dentro del fútbol internacional y finalmente quedó descartado. En una carta abierta, la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol reclamaron una revisión independiente de la iniciativa y la calificaron como un «profundo error de juicio».

Las críticas, sin embargo, no dejaron a Infantino sin aliados. Países como México, Marruecos y Argentina expresaron su respaldo al dirigente suizo en medio de la creciente presión sobre su continuidad al frente de la FIFA.

El organismo también salió en defensa de su presidente y denunció intentos por «socavar» su liderazgo, mientras Infantino se prepara para buscar la reelección en marzo del próximo año.

Traducción de Leticia Zampedri

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