Los ministros de Economía y de Cuentas Públicas han arremetido con dureza contra la propuesta de presupuesto presentada por Marine Le Pen, líder de la Agrupación Nacional (AN) y favorita en las encuestas para las elecciones presidenciales de 2027.
«Sueñan en colores», ha arremetido Roland Lescure, ministro de Economía. «Es un presupuesto Potemkin, de cartón piedra», consideró por su lado David Amiel, ministro de Cuentas Públicas.
Marine Le Pen propone un programa de 140.000 millones de ahorro de aquí a 2032, bajar el déficit público por debajo del 3% de aquí a 2030 (frente a alrededor del 5,4% previsto en 2026) y reducir el endeudamiento de Francia al 112% del PIB, frente al 119% actual. Todo ello reduciendo en 30.000 millones de euros los impuestos.
La formación AN calcula el volumen del ahorro que propone a partir de reformas en materia de inmigración, de una reducción de la contribución francesa a la UE y de recortes en el gasto de las entidades territoriales.
Marine Le Pen propone, además, rebajar la edad de jubilación a 62 años, e incluso a 60, frente a los 64 actuales. Según la líder de AN, el regreso a los 60 años sería posible apoyándose en «una gran reforma de la capitalización individual y colectiva».
«Sí, soñamos en colores»
«Sí, soñamos en colores, es el renacimiento de Francia con Marine Le Pen», asume el diputado del AN Jean-Philippe Tanguy. El Gobierno señala que el AN construye su proyecto de presupuesto sobre previsiones de crecimiento del 1,8%. «Está muy por encima de lo que prevén todos los economistas serios, franceses e internacionales», critica Roland Lescure.
La Agrupación Nacional (AN) quiere establecer una «regla de oro» constitucional para obligar a los gobiernos a reducir la deuda cada año. Para Roland Lescure, no basta con «inscribir en la Constitución un texto para que el ahorro llegue por sí solo».
El ministro señala los 9.000 millones de ahorro que propone AN sobre el importe de la contribución francesa a la UE. «Habrá que lograr que lo aprueben los otros 26 socios», apunta, y «eso no está garantizado». Y aun en ese caso, añade Roland Lescure, los primeros en sufrirlo serían «los agricultores franceses, principales beneficiarios de la política agrícola común (PAC), las empresas francesas que reciben subvenciones, los laboratorios de investigación franceses que se benefician de los programas europeos de investigación».
Además, según Roland Lescure, los 15.000 millones de ahorro que propone AN en materia de inmigración son «medidas en su mayoría anticonstitucionales».
Marine Le Pen quiere además «poner fin a las subvenciones a pérdida de las energías intermitentes» y promete «una gran reforma estructural» de la «política ecológica y energética». Su objetivo es alcanzar «antes de 2050 la neutralidad en carbono». El ministro de Cuentas Públicas, David Amiel, ha tachado la propuesta de AN de «presupuesto Potemkin, de cartón piedra».












