La Comisión Europea está siguiendo muy de cerca el presunto brote de peste neumónica en Siberia, Rusia, y está preparada para coordinar una respuesta entre los Estados miembros si fuera necesario.
La situación ha salido a la luz tras la muerte, el 2 de octubre, de una trabajadora de laboratorio del Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk que, según se ha indicado, rompió un tubo de ensayo que contenía el patógeno de la peste. Su muerte se atribuyó a una «neumonía de etiología desconocida».
El incidente ha llevado a adoptar medidas de precaución en la región. Unas 200 personas que habían estado en contacto con la trabajadora de laboratorio han sido sometidas a estricta observación médica.
Por ahora, las autoridades rusas han evitado confirmar la existencia de un brote de peste, pero las informaciones han incrementado la alarma en todo el mundo. «Somos conscientes de las informaciones sobre el incidente en el laboratorio en Rusia, aparentemente relacionado con un patógeno que causa la peste», ha señalado este lunes un portavoz de la Comisión.
«La salud pública es siempre una prioridad para nosotros, por lo que estamos en contacto con nuestros expertos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades», añadió el portavoz. «Seguimos muy de cerca lo que está ocurriendo».
Alerta por la peste neumónica en Rusia: la UE y EE. UU. exigen transparencia a Moscú
La peste neumónica es una infección pulmonar de rápida evolución causada por Yersinia pestis que se transmite a través de gotículas respiratorias infecciosas durante contactos estrechos. Tiene una elevada tasa de mortalidad, pero puede tratarse de forma eficaz con antibióticos modernos.
«Estamos mucho mejor preparados ante cualquier pandemia» tras la COVID-19, señaló el portavoz, que indicó que los países disponen de reservas de antibióticos. La Comisión recurre a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para recibir actualizaciones de las autoridades rusas, cuyos contactos con sus homólogos europeos están muy restringidos desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania.
Por el momento, el Ejecutivo no tiene intención de convocar una reunión específica ni de adoptar medidas de emergencia. La reacción de Bruselas reproduce la de Washington. El Departamento de Estado de EE.UU. ha dicho que está siguiendo «de cerca» la situación y ha instado a Moscú a proporcionar información «precisa» «rápidamente y abiertamente». La Comisión también ha subrayado la necesidad de una información «oportuna y transparente».












