El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el candidato opositor Flávio Bolsonaro se mostraron cercanos al pueblo brasileño en los respectivos anuncios de propaganda electoral emitidos este jueves, en el último día permitido antes de los comicios del próximo domingo.
Bolsonaro cerró su último bloque de propaganda electoral con un mensaje centrado en su cercanía con el pueblo brasileño y una reforzada idea de cambio, con un llamado a dejar atrás el «viejo sistema» que rige a Brasil, sin lanzar ataques directos contra Lula.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro apareció primero en el video vestido de traje para introducir un discurso de cambio, que luego fue acompañado por imágenes de sus recorridos de campaña por distintas regiones de Brasil.
«Yo me sumergí de cuerpo y alma en este gran Brasil», afirmó Bolsonaro en el comercial, quien señaló que en la campaña conoció de cerca «el Brasil real» y vio el impacto de las familias para «llenar el carro de mercado».
La pieza recurre especialmente a testimonios visuales de la campaña y a escenas con madres, trabajadores, jóvenes, niños y personas mayores.
«Yo nunca recibí tanto amor en toda mi vida», recalcó Bolsonaro en la pieza, quien calificó esa respuesta del pueblo brasileño como una fuente de «esperanza» y una señal de que el país puede cambiar.
Al final, el candidato de la ultraderecha brasileña señaló que ser presidente es una «misión» de vida que tiene para «cambiar» el viejo sistema» -en referencia a la Administración de Lula- para concluir diciendo: «Yo amo a mi país».
«Yo voy a cuidar de Brasil, yo voy a cuidar del pueblo brasileño, yo voy a cuidar de ti. Brasil va a vencer», aseveró.
Por su parte, Lula exhibió en su espacio de propaganda las políticas sociales que ha puesto en práctica en su Gobierno e hizo gala de otras que pretende impulsar, en especial, la reducción de la jornada laboral, para eliminar el trabajo los sábados.

«Esta es mi última elección. Mi último gobierno será el más importante de todos», dijo Lula, quien, a punto de cumplir 81 años, aspira a su cuarto mandato no consecutivo.
Al igual que su rival, Lula dedicó el grueso de su tiempo en pantalla para mostrar al líder progresista en momentos emotivos con electores de todas las edades y les conminó a votar por alguien que a quien «le gusta el pueblo».
En cambio, Lula sí dedicó dos momentos de su tiempo de propaganda, al comienzo y al final, para lanzar ataques contra su adversario.
En los primeros minutos, la pieza de Lula mostró un mensaje escrito que trataba de vincular a Flávio Bolsonaro con supuestas «críticas a la religión católica», en un intento de aprovechar una noticia falsa divulgada en la última semana para dañar la imagen del candidato opositor entre el electorado católico.
Este jueves es el último día en el que la ley electoral permite la propaganda en televisión, los mítines, los debates y las entrevistas de los candidatos.
Bolsonaro tiene previsto participar este jueves en un debate televisado con otros dos aspirantes a la Presidencia, mientras que Lula, que ha declinado la invitación al debate, conversará a la misma hora con un youtuber.
La campaña continúa el viernes y sábado, días en los que los candidatos pueden celebrar actos en la calle, pero sin pedir el voto ni pronunciar discursos.
Los sondeos de intención de voto muestran a Lula con una ligera ventaja de unos cinco puntos y vaticinan que la Presidencia se decidirá en un balotaje dentro de tres semanas.
Cerca de 158 millones de brasileños están convocados a votar en las elecciones del domingo, en las que además de votar al presidente, elegirán a los gobernadores de las 27 regiones del país y renovarán la Cámara de los Diputados y dos tercios del Senado.
EFE












