Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos (EU) confirmó ayer 08 de septiembre, la decisión de un tribunal inferior que prohíbe a la agencia federal de recaudación de impuestos compartir información de los contribuyentes con las autoridades migratorias.
La decisión unánime (3-0) supone un revés para los esfuerzos del gobierno de Donald Trump por recopilar datos que podrían ayudar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a identificar a migrantes indocumentados para su deportación.
La información de los contribuyentes recopilada por el Servicio de Impuestos Internos (IRS), como domicilios, ingresos y datos familiares, está fuertemente protegida por la legislación federal.
«El escándalo de Watergate puso al descubierto abusos del poder Ejecutivo con la información de los contribuyentes estadounidenses para acosar a los enemigos del gobierno», escribió la jueza, Cornelia Pillard.
El escándalo Watergate comenzó en 1972, cuando miembros vinculados a la campaña del republicano, Richard Nixon, fueron descubiertos espiando la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate, en la capital.
La investigación reveló un intento de encubrimiento por parte de la Casa Blanca y llevó a la dimisión de Nixon en 1974, lo que se convirtió en una de las mayores crisis políticas de EU.
El Congreso impuso a raíz del caso «condiciones estrictas» para intercambio de información de los contribuyentes por parte del IRS con otras agencias federales, señaló Pillard.
El año pasado, ICE solicitó más de 1.2 millones de registros al IRS y la agencia tributaria entregó las direcciones de unos 47,000 contribuyentes antes de que los tribunales federales detuvieran el proceso.
Nandan Joshi, abogado de Public Citizen, celebró la decisión.
El IRS permite que millones de migrantes indocumentados paguen impuestos, una medida considerada como un apoyo tanto a sus casos migratorios como a la salud financiera de grandes programas federales.
AFP












