WASHINGTON.- El conflicto entre Estados Unidos e Irán parece haber entrado en una nueva fase. El efímero alto el fuego de la semana pasada, que había logrado frenar temporalmente los ataques cruzados, se desmoronó y ambos países retomaron los bombardeos. Ahora, la incorporación de Arabia Saudita en la guerra -como aliado directo de Washington- vuelve a disparar el temor a una escalada regional, mientras las negociaciones diplomáticas permanecen estancadas.
El riesgo de un regreso a una guerra total surgió una vez más, y los combates amenazan por estas horas con implicar a más países: Jordania dijo el jueves que interceptó misiles iraníes por segundo día consecutivo, mientras que Kuwait anunció que un ataque en la parte norte del país mató a una persona.
También esta semana, drones provocaron incendios en buques en un puerto egipcio y Arabia Saudita dijo que fue atacada por milicias respaldadas por Irán en Irak.
La violencia en aumento subraya la dificultad de poner fin a un conflicto que ya lleva cinco meses y que en los últimos días disparó el precio del combustible y otros productos básicos, sacudió la economía mundial y ha aumentado las preocupaciones sobre las reservas estadounidenses de armas necesarias para defender sus bases y aliados.
Si bien el fin de semana Trump promovió una suerte de tregua temporal que alimentó las expectativas de una salida diplomática, no hubo señales públicas de avances concretos en las negociaciones.
Mientras que el presidente Donald Trump y sus aliados han pasado los últimos días argumentando que Irán está suplicando volver a la mesa de negociaciones, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán dijo el martes que su país no ha hecho ninguna solicitud para reanudar la vía diplomática en más de dos semanas.
A ello se suma que los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron tres muertos entre sus miembros tras el ataque de EE.UU. en una provincia del noroeste de Irán.
«En el brutal ataque perpetrado por el régimen terrorista de los Estados Unidos criminales el [jueves] 30 de julio de 2026, tres valientes y abnegados miembros (…) de los Guardianes de la Revolución de la provincia de Zanjan se convirtieron en mártires», afirmó la rama regional del ejército ideológico de la república islámica en un comunicado, citado por la agencia Tasnim.
«Les vamos a dar un buen golpe»
En las últimas 24 horas, Irán afirmó haber disparado misiles balísticos contra la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania, un importante centro militar estadounidense en la región. Según Trump, los misiles fueron interceptados.
Tras el ataque frustrado contra la base estadounidense en Jordania, el mandatario estadounidense volvió a las amenazas el miércoles, aun cuando mantuvo la posibilidad de continuar las conversaciones.
«Ya se disculparon, pero, ya saben, tenemos que darles un buen escarmiento», dijo a los periodistas en el Despacho Oval. Añadió: «Ahora nos toca a nosotros, y veremos si llegamos a un acuerdo en algún momento. Pero les vamos a dar un buen golpe».
Horas después, se produjeron los ataques, mientras que el ejército estadounidense anunció en redes sociales que había lanzado una «contundente respuesta a los intentos de ataque iraníes de ayer contra las fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio». No se revelaron de inmediato los objetivos del ataque.
Negociaciones estancandas
Antes de los últimos andanada de ataques, los mediadores habían expresado optimismo sobre la posibilidad de que Estados Unidos e Irán volvieran a la mesa de negociaciones.
Pakistán, que había ayudado a negociar un acuerdo provisional para poner fin a la guerra, dijo el jueves que los esfuerzos diplomáticos continuaban.
«Las negociaciones entre las partes están en marcha para normalizar la situación, en particular la situación en el estrecho de Ormuz, y también para desescalar», señaló el portavoz del Ministerio paquistaní de Exteriores Tahir Andrabi en una conferencia de prensa.
Agencias AP y Reuters












