Demócratas comienzan proceso para segundo juicio político a Trump

Los legisladores demócratas de la Cámara de Representantes presentaron el lunes una resolución con un artículo de juicio político contra el presidente Donald Trump, acusando al mandatario de “incitar a la insurrección” en referencia al asalto al Capitolio el pasado 6 de enero. 

La resolución acusa al presidente de incitar a una multitud de sus seguidores, asegurando que el presidente hizo declaraciones “intencionadamente que, en contexto, alentaron y previsiblemente resultaron en acciones ilegales en el Capitolio”. 

La resolución da inicio al segundo proceso de juicio político contra el presidente en sus cuatro años de mandato.

La fecha para el inicio del juicio podría ser tan pronto como esta misma semana. El líder de la mayoría de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Steny Hoyer, dijo a reporteros el lunes: “Bien puede haber una votación sobre el juicio político el miércoles”.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo el lunes que el organismo considerará la legislación de la 25ta. enmienda para destituir a Trump, después de que los republicanos bloquearon su intento inicial de presentarla, y que luego avanzará en el juicio político.

Pelosi afirmó que los demócratas, que lideran la Cámara baja, están pidiendo al vicepresidente Mike Pence que responda dentro de las 24 horas posteriores a la aprobación de la legislación que le pide que movilice al gabinete para destituir a Trump en virtud de la vigésimo quinta enmienda.

“Como nuestra próxima medida, avanzaremos para llevar la legislación de juicio político a la Sala. La amenaza del presidente a Estados Unidos es urgente, y también lo será nuestra acción”, aseguró en un comunicado.

El impulso para destituir a Trump de su cargo en sus últimos días se produce en medio de crecientes llamados para responsabilizarlo por el caos del miércoles pasado que dejó cinco personas muertas en el Capitolio de Estados Unidos, entre ellos un policía, cuando una multitud de sus partidarios irrumpió en el edificio.

Ni Trump ni la Casa Blanca respondieron a la medida de Pelosi el domingo.

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ha adoptado una postura de no intervención en la medida de juicio político contra el presidente saliente que aún no ha concedido las elecciones, aunque ha admitido que habrá una “nueva administración” en Washington el 20 de enero.

“En 10 días, avanzamos y reconstruimos, juntos”, dijo Biden el domingo en Twitter.

Uno de los más cercanos a Pelosi en el Congreso, el legislador  Jim Clyburn de Carolina del Sur, dijo al programa “Fox News Sunday” que la Cámara podría votar sobre el juicio político en unos días, aunque la presidencia de cuatro años de Trump termina la próxima semana con la toma de posesión de Biden y la vicepresidenta electa, Kamala Harris.

Dado que Trump estará fuera de su cargo en breve, hay pocas probabilidades de que el Senado celebre un juicio político antes de que finalice su mandato, aunque podría hacerlo después de que se vaya. En caso de ser condenado, le impediría volver a ocupar un cargo federal. 

Pero Clyburn dijo que la urgencia de acusar a Trump por segunda vez es primordial: “Nuestro voto es nuestra voz y nuestro voto es una voz de desaprobación”.

La congresista demócrata Ilhan Omar de Minnesota, una crítica de Trump de larga data, dijo que presentaría dos artículos de acusación contra Trump el lunes. Uno por “abuso de poder” por presionar a los funcionarios electorales en el estado sureño de Georgia para anular la estrecha victoria de Biden allí y otro por “incitación a la violencia por orquestar un intento de golpe de Estado contra nuestro país” con el asalto al Capitolio.

Al menos 180 demócratas de la Cámara de Representantes se han sumado al esfuerzo de juicio político, pero ese número está por debajo de la mayoría de 218 en la Cámara de 435 miembros, y ningún republicano ha expresado su apoyo.

Aproximadamente dos tercios del caucus republicano de la Cámara de Representantes votaron la semana pasada en contra de aceptar los resultados de las elecciones en el estado de Pensilvania, parte de una media docena de estados que Biden consiguió ganar por estrecho margen consiguiendo la presidencia.

Trump y la Casa Blanca no se han referido al posible juicio político. La Casa Blanca informó que Trump tiene programado visitar Texas el martes, donde espera destacar el trabajo de su administración en la construcción del muro fronterizo que separa a Estados Unidos de México.

El senador republicano Roy Blunt, de Missouri y jefe del comité que planea la toma de posesión de Biden, dijo al programa “Face the Nation” de CBS News que el juicio político y la destitución de Trump “claramente no sucederán en el periodo en que estará en el cargo”.

Dos senadores republicanos, Lisa Murkowski de Alaska y Pat Toomey de Pensilvania, pidieron la renuncia de Trump, pero el presidente les dijo a sus asesores que no planea hacerlo.

“Creo que en este punto, con solo unos días para el final, es el mejor camino a seguir, la mejor manera de mirar a esta persona desde el retrovisor”, dijo Toomey el domingo en CNN, al pedirle a Trump que renuncie voluntariamente. “Eso podría suceder de inmediato. No soy optimista de que lo hará”.

“No creo que haya ninguna duda, ninguna en mi mente, de que el comportamiento del presidente después de las elecciones fue tremendamente diferente al comportamiento anterior”, dijo Toomey. “Descendió a un nivel de locura y se dedicó a una actividad que era absolutamente impensable e imperdonable”.

Mientras tanto, algunos diplomáticos estadounidenses han condenado la incitación de Trump al asalto al Capitolio y pidieron el uso de la 25 Enmienda a la Constitución de Estados Unidos para declararlo incapacitado y destituirlo de su cargo.

Los enviados en el extranjero, utilizando lo que se conoce como el “canal de disconformidad” del Departamento de Estado, dijeron que temían que el asedio del miércoles pasado pudiera socavar gravemente la credibilidad de Estados Unidos en el exterior para promover los valores democráticos.

“No hacer que el presidente rinda cuentas públicamente dañaría aún más nuestra democracia y nuestra capacidad para lograr con eficacia nuestros objetivos de política exterior en el extranjero”, indicó uno de los cables que se envió a los altos mandos del Departamento de Estado.

El asalto al Capitolio también está teniendo repercusiones financieras para el Presidente y otros republicanos.