Guatemala: persiste controversia por juramentación incompleta a Corte Constitucional

CIUDAD DE GUATEMALA – Tres de los cinco magistrados titulares que deben integrar la Corte de Constitucionalidad de Guatemala fueron juramentados y tomaron posesión la semana pasada para el periodo 2021 – 2026, pero la controversia que trasciende a nivel internacional gira alrededor de la no juramentación de los dos restantes, Gloria Porras y Nester Vásquez.

Para la analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales Lorena Escobar, esta situación no es buena para el país, pero tampoco interrumpe el funcionamiento porque en los puestos que no fueron juramentados, continúan los anteriores magistrados.

“El funcionamiento de la Corte de Constitucionalidad no se interrumpe. La Corte sigue operando, no importa que ellos no hayan asumido”, dijo Escobar.

Las embajadas de Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia y Suiza, que son parte del grupo de donantes G13, expresaron su preocupación por la juramentación incompleta de la corte y su impacto en la independencia judicial y la estabilidad institucional, algo que para la analista Escobar puede afectar la imagen de Guatemala a nivel internacional.

“La preocupación es legítima cuando un estado muestra irregularidades en la elección de sus magistrados. Llama poderosamente la atención, sobre todo con esos países que son amigos y contribuyen con Guatemala para fortalecer el estado de derecho y el sistema de justicia”, señaló.

Además, “esto puede tener implicaciones económicas, cuando las evaluadoras de riesgos evalúan esos aspectos y puede afectar la inversión extranjera y desalentar a los inversionistas internos también”.

La Corte de Constitucionalidad es el máximo órgano constitucional del país y debe ser integrado por 10 magistrados: cinco titulares y cinco suplentes. Son representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, el Colegio de Abogados y la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Los nuevos magistrados servirán en el cargo por los próximos cinco años.

De Eugenia Sagastume