Más violencia en las calles de Portland

MIAMI, EE.UU. – Los disturbios estallaron nuevamente el viernes en Portland, Oregon, donde la presencia y acciones de agentes federales están creando preocupación ante una posible crisis constitucional debido a que los agentes federales han sido desplegados sin el consentimiento de las autoridades locales.

Los renovados choques ocurren luego que un juez impusiera una restricción temporal contra los agentes, en base a una demanda presentada en Oregon por la Unión Americana de Libertades Civiles, (ACLU, por sus siglas in inglés).

En la más reciente confrontación, los manifestantes se enfrentaron contra los agentes que vestían uniformes paramilitares y ubicados tras una valla de hierro cerca de la Corte Federal, disparando gases lacrimógenos. Los manifestantes también dijeron haber sido impactados por proyectiles y rayos láser mientras los agentes les obligaban a retirarse, tras declarar que se trataba de una aglomeración ilegal.

Los incidentes se produjeron un día después de que el juez federal Michael Simon, emitió un fallo ordenándole a los agentes a abstenerse de usar la fuerza física o a arrestar a los periodistas y observadores legales de las protestas contra el racismo sistémico y la supuesta brutalidad policial. Los agentes fueron desplegados por el presidente Donald Trump.

El fallo judicial se produjo un día después de que el alcalde de Portland, Ted Wheeler, estuviera entre los manifestantes que fueron atacados con gases lacrimógenos por agentes federales que intentaban desbandar una protesta frente a la Corte Federal.

Según la Décima Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, la función policial es estatal, no una facultad del gobierno federal. “Los poderes no delegados a Estados Unidos por la Constitución, ni prohibidos por la Constitución a los estados, son reservados para los estados respectivamente, o para el pueblo”, afirma la enmienda.

Wheeler ha dicho que desea que los agentes se retiren llamando su presencia un abuso de autoridad federal y una incitación a la violencia.

El Inspector General del Departamento de Justicia, Michael Horowitz anunció el jueves una investigación sobre el uso de la fuerza por agentes federales en Portland y en Washington D.C., donde gases lacrimógenos fueron usados para despejar un área frente a la Casa Blanca por donde Trump cruzó la calle el mes pasado para tomarse una foto frente a una iglesia.

También el jueves, el Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional Joseph Cuffari, anunció una investigación sobre alegatos de conducta inapropiada por agentes federales en Portland.

Los manifestantes han marchado en Portland todos los días en respuesta a la muerte el 25 de mayo de George Floyd, un afroamericano que había sido detenido por la policía de Minneapolis. Algunas protestas han resultado en actos de vandalismo y otros crímenes.

Controversia por la actuación policial

Las críticas al manejo de la crisis por Trump no sólo vienen de los juristas, sino además de organizaciones especializadas en la defensa de los periodistas.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) emitió una declaración en la que exige que los agentes federales en Portland respeten el derecho de los periodistas a dar cobertura a las protestas sin ser blanco de actos de violencia.

“Todas las agencias para el cumplimiento de la ley deben cesar de usar tácticas agresivas contra periodistas cubriendo las protestas en Estados Unidos”, dijo el director del CPJ, Carlos Martínez de la Serna. “Los periodistas en Portland no deberían, mientras hacen su trabajo, tener que preocuparse de si serán considerados un blanco a atacar por los agentes federales”.

Por su parte, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) dijo en un comunicado que su rol es “investigar crímenes violentos”. Indicó que sus agentes en Portland no están reprimiendo a nadie por sus creencias ideológicas, o militancia partidaria, sino investigando en caso que se cometa un delito.

“El FBI no puede iniciar una investigación basada únicamente en la raza, etnicidad, origen nacional o religión de un individuo”, señaló el FBI, en un comunicado. “Nuestro enfoque no es el membresía de grupos particulares sino en individuos que cometen actos de violencia o actividades criminales que constituyen un crimen federal o que sean una amenaza a la seguridad nacional. El FBI ni vigila, ni combate ideologías”.