Corea del Sur logra importantes avances ante el nuevo coronavirus, ¿Un ejemplo a seguir?

Mujeres, usando máscaras para evitar contraer el coronavirus luego del brote de la enfermedad del coronavirus (COVID-19), caminan en un distrito comercial en Seúl, Corea del Sur, el 23 de marzo de 2020.

Si Corea del Sur está ofreciendo una reducción temporal de su privacidad a cambio de protección de una enfermedad altamente contagiosa, luciría como un cambio con el que Corea del Sur está contenta.SEÚL, COREA DEL SUR — 

En un jueves por la mañana, mi cellular volvió a vibrar por un mensaje de texto del Sistema de Alerta de Emergencias de Corea del Sur, tal como lo ha hecho centenares de veces durante el brote de coronavirus.

Alguien en mi vecindario de Seúl, un polaco de 35 años de edad, ha sido diagnosticado positivo. Al pinchar un enlace a un sitio web gubernamental, leo en minucioso detalle las actividades de ese hombre en los últimos dos días.

Tras arribar al aeropuerto Incheon, de Seúl, a eso de las 9 a.m., el hombre tomó un tren expreso hacia mi estación del metro, donde, usando una mascarilla, compró en un supermercado. Luego regresó a casa antes de comprar su cena en un restaurante italiano en el barrio Itaewon, predominantemente poblado de extranjeros. Aún usaba la mascarilla, pero se la quitó mientras comía, agrega el mensaje.

Al día siguiente, el hombre visitó el primer piso de mi banco local, comió dumplings en un restaurante chino cercano, visitó un hotel para mascotas, y eventualmente terminó en mi hospital, donde pasó a ser una de las casi 9.000 personas diagnosticadas positivas con el coronavirus en Corea del Sur.

Ahora ese tipo de mensajes son comunes en Corea del Sur, al igual que sus distintivos sonidos que se pueden escuchar en paradas de bus, oficinas y otros lugares de la comunidad. Algunos días recibo docenas de alertas sobre infecciones en mi sector. Cuando viajo a otras áreas de Seúl, mi teléfono vibra con alertas sobre casos en esos vecindarios.

Para reunir esa información, Corea del Sur depende no solo de entrevistas sino también de acceso inmediato a cantidades enormes de información, como récords bancarios, información de GPS de los celulares, y video de vigilancia. Todo esto se usa no solo para detector casos de contagiados, sino también de sospechosos.

Este acceso es posible debido a que los legisladores de Corea del Sur debilitaron los controles para proteger la privacidad luego del brote de MERS en el 2015, que resultó en 39 muertes. Ahora, durante brotes peligrosos, las autoridades tienen acceso irrestricto a esa información privada.

El plan ha funcionado

Como resultado, Corea del Sur ha logrado ubicar brotes de coronavirus, investigar el rastro de la infección, aislar rápidamente a los involucrados y advertir al público sobre lugares riesgosos que hay que evitar.

El resultado ha sido impresionante: Corea del Sur ha reportado una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo: el lunes, solo 111 habían muerto de los 8.961 casos confirmados.

Tal índice de nuevos contagios también ha colapsado. Tras alcanzar un pico diario de 909 nuevos casos el 29 de febrero, Corea del Sur sólo reportó 64 nuevos casos el lunes.

El enfoque de Corea del Sur ha sido ampliamente aclamado como un modelo global sobre cómo contener al coronavirus sin caer en restricciones forzadas al movimiento o cierres masivos de negocios.

Pero hay preocupaciones a largo plazo sobre las repercusiones de aflojar las restricciones sobre la información privada para hacer frente a brotes infecciosos.

Kenneth Roth, director ejecutivo de Humans Rights Watch, dice que su organización está “sumamente preocupada” de que los gobiernos vayan a aprovecharse de la amenaza del coronavirus para aumentar sus capacidades de vigilancia electrónica.

“Una vez permitamos que se usen regularmente y que renunciemos a este aspecto esencial de nuestro derecho a la privacidad, será muy difícil meter de nuevo al genio en la botella una vez pase la amenaza del coronavirus”, dijo Roth.

La organización también ha urgido a los países a evitar “amplias medidas restrictivas de movimiento y libertad personal” y a imponer restricciones obligatorias “solo cuando sean científicamente necesarias”.

Aceptado el cambio?

Si Corea del Sur está ofreciendo una reducción temporal de su privacidad a cambio de protección de una enfermedad altamente contagiosa, luciría como un cambio con el que Corea del Sur está contenta.

Y es que en medio del brote de coronavirus, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, disfruta de sus más altos índices de aprobación ciudadana.

Ki Moran, quien encabeza el Comité de Emergencia de la Sociedad Coreana de Medicina Preventiva, dice que la crisis de MERS demostró una necesidad urgente de encontrar “las partes faltantes” en investigaciones epidemiológicas. Limitar las leyes de privacidad de Corea del Sur fue la forma correcta de lograrlo, dijo Ki.

“Es la principal razón por la cual las investigaciones epidemiológicas son ahora tan detalladas”, dijo Ki.

En cierta forma, el gobierno de Corea del Sur es ayudado por los remanentes institucionales de su pasado autoritario, dice Lee San-sin, especialista en Ciencias Políticas y Opinión Pública en el Instituto Coreano para la Unificación Nacional.

Uno de esos remanentes es el Sistema coreano de registración nacional, explica. Bajo ese sistema, las compañías telefónicas deben obligar a los clientes a proveer su verdadera identidad y número de cédula. Eso le ha facilitado a las autoridades el rastreo de casos sospechosos de coronavirus.

“Si es usado por gobiernos demócratas, capaces y responsables, esos aparatos autoritarios pueden ser sumamente útiles y efectivos. Pero también significa que fácilmente podemos regresar a nuestro pasado autoritario”, agregó.

Podría no funcionar como modelo

Hay otras razones por las que podría ser difícil que otros países imiten la respuesta del Corea del Sur ante el coronavirus.

Con solo 51 millones de habitantes, Corea del Sur es un país relativamente pequeño. Y más de la mitad de la población vive en la zona metropolitana de Seúl, permitiendo una más fácil coordinación de sus políticas.

Pero quizás hay un facto más importante factor: todos en Corea del Sur, incluyendo extranjeros, son beneficiados por un sistema de salud eficiente y accesible.

Bajo un sistema único, Corea del Sur ha tenido menos retrasos para aumentar las pruebas de coronavirus, incluyendo en sus casi 50 puntos en calles y carreteras, el cual recibió elogios internacionales por su innovación y seguridad.